03 enero 2014

Una entrada difícil

Así es, una entrada difícil, por todo lo que se queda aquí, en este blog.
Se quedan recetas con historias simpáticas, alegres, llena de sentimientos, con unas recetas a veces buenas, a veces regulares y quizás a veces malas, pero eso sí todas escritas con buena intención, de forma natural, como soy yo.
Much@s de vosotr@s me habéis animado a seguir con este blog, pero no puedo...., demasiados recuerdos que me duelen, que me hacen daño, aunque sean alegres y divertidos, como siempre intenté que fueran.
Espero, algún día poder leer este blog, y que cuando me dé cuenta, esté sonriendo, ojalá y suceda...
Mi cocina y mi corazón están tristes, tienen un trocito vacío, que sé que nunca se volverá a llenar, pero es cierto que debo volver a encender el horno, poner en marcha mis maquinitas y volver con mis recetas, aunque duela, al principio, pero sé, que como much@s de vosotr@s a través del blog, y otr@s personalmente, me habéis aconsejados, me puede servir de terapia, y es cierto, porque muchas veces para desconectar de algo, me metía en la cocina, me ponía a hornear, amasar, batir.. y me hacía sentir bien.

Este blog, lo voy a cerrar, no puedo continuar sin mi Chef maestro Yoda, siempre a mi lado en la cocina, sentado mirando todos mis movimientos, y pidiéndome en mas de una ocasión, un trocito de "eso" que olia tan bien. Aún oigo sus miuarrrr, su manera tan especial de maullar, y sus vocalizaciones, porque sí, Yoda nos hablaba.
Voy a empezar una nueva etapa, porque ya nada va ser igual, ni mi vida, ni mi blog, por eso voy a empezar un nuevo blog, que recordará mucho a este, pero no sera este porque Yoda ya  no está, y mi papá tampoco.
Mi nuevo blog será este http://elmandildeyolan.blogspot.com.es/, aún esta vacío, no hay nada de nada, pero espero que poco a poco se llene, sobre todo de alegría y de buenos sentimientos acompañando a las recetas y a las historias que os pueda contar en él.



No sé si conocéis la historia del Puente del arco iris, una historia en la quiero y necesito creer

Hay un puente que une el Paraíso y la Tierra, se llama El Puente de Arco Iris
Cuando un animal que ha sido especialmente amado por alguien aquí en la Tierra muere, entonces va a esperar en este lado del Puente del Arco Iris. Allí hay valles y colinas para todos nuestros amigos especiales, para que ellos puedan correr y jugar juntos. Hay mucha comida, agua y sol, y nuestros amigos se encuentran cómodos y seguros.
Todos los animales que han estado enfermos o que eran ancianos, recuperan su salud y vigor; aquellos (que fueron heridos o mutilados recuperan lo perdido y son fuertes nuevamente, tal como los recordamos en nuestros sueños de días y tiempos pasados.
Los animales están felices y contentos, excepto por una pequeña cosa: cada uno de ellos extraña a alguien muy especial, alguien a quien tuvo que dejar atrás en la tierra.
Todos corren y juegan juntos, pero llega un día en que uno de ellos se detiene de repente y mira a la lejanía. Sus brillantes ojos se ponen atentos; su impaciente cuerpo se estremece y vibra. De repente se aleja corriendo del grupo, volando sobre la verde hierba, corriendo cada vez más rápido.
Tu amigo te ha visto, y cuando tú y tu amigo especial finalmente os encontráis, los dos os abrazáis en un maravilloso reencuentro, para nunca separarse de nuevo. Una lluvia de besos cae sobre tu rostro; tus manos acarician nuevamente esa cabeza tan amada, y puedes mirar nuevamente a los confiados ojos de tu mascota, tanto tiempo apartada de tu vida, pero nunca ausente de tu corazón.

Entonces los dos cruzáis el Puente del Arco Iris juntos…


Siempre me gustó esa canción

Quiero creer, que Yoda, que está junto a mi hermano, vió a mi papá llegar al arco iris, y que corrió hacia él, para sentarse en su regazo, porque mi papá le quería muchísimo. Y quiero que estén allí esperándome, para correr por esos valles y colinas.
Doy las gracias a mi papá por enseñarme tantas cosas, me enseñó a amar a los animales, desde pequeña, pues siempre he crecido con algún animal a mi lado.
Doy gracias a Yoda, por enseñarme a comprender a los gatos, ya que, aunque cuando vivía con mis padres, había tenido gatos, ninguno me enseñó todo lo que me ha enseñado Yoda. Jamás podré querer tanto a un gato como le quise y le quiero a él, esa parcelita de mi corazón esta reservada para siempre, aunque quiero muchísimo a Gonzo y a otros que estoy segura están por venir. Otra parcelita de mi corazón la ocupa mi papá, y otra más mi hermano. Ellos tres vivirán para siempre conmigo, en mi corazón.

Y con esto os digo hasta siempre, no me gustan los puntos finales, por eso es un punto y seguido, pero en otro lugar

Gracias a todos los que me habéis seguido, por vuestros comentarios y por vuestros ánimos

Un beso más gatuno que nunca para tod@s vosotr@s
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